Por si no lo he dicho, soy bastante sobreprotectora; yo creo que se debe a que se me ha enfermado muy feo de su garganta y entonces le tengo mucho miedo al viento frio.
Sin embargo, este fin de semana estuvo con calorcito así que organizamos con su tía un picnic en el jardín de la casa.
Hasta trajeron una alberca y toda la cosa (claro que no me animé a meterla, tal vez en una próxima ocasión).
Creo que su cara lo dice todo: estaba megafeliz, tanto que ni siquiera quiso dormir su siesta, a la pobre se le cerraban sus ojitos pero aguantó.
Ah! y la buena noticia es que no le afectó a la salud.
lunes, 5 de mayo de 2008
Picnic (o el día que conoció el jardín)
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