lunes, 1 de marzo de 2010

Mamá, dame un abrazo


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Yo abrazo mucho a mi hija, cada vez que la tengo cerca, pero a veces ella es huraña y grita: déjame mamá! No sé a otras mamás, pero a mi se me aprieta el corazón, pero al mismo tiempo respeto su personalidad y su petición y ya no la abrazo.

Pues la novedad es que tiene tres días que ella es la encimosa, quiere que la esté abrazando y besuqueando todo el tiempo, cosa que disfruto enormemente, aunque tiene sus desventajas,porque no quiere perderme de vista, así que, o anda detrás de mí todo el tiempo, o no me deja moverme de su lado, y por lo tanto no puedo hacer nada de nada.

Hace ratito está recogiendo un tiradero que me hizo de liguitas y le estaba llamando la atención por tirarlas y me dice: no te enojes y ábrazame, y, de momento, dudé en que hacer.

¿Por qué la duda? Por una parte pienso que los sentimientos de mi hija son prioridad y si ella quiere un abrazo, debe obtener su abrazo a la brevedad y en la medida de lo posible; sin embargo, en este caso, era un claro chantaje para evitarse el regaño, así que voltee y le dije, si te voy a abrazar, pero primero tenemos que arreglar lo que hiciste. No le quedó otra que ayudarme a recoger y luego nos dimos el abrazo.

En esta etapa en que se encuentra, le queda claro cuales son las cosas que me molestan y como voy a reaccionar y su estrategia ha sido la de hacerlas y luego poner carita de "yo no fui" y luego yo tengo que ser fuerte en mi reacción para que entienda que su "ya me voy a portar bien" no me sirve, que necesito que lo demuestre con hechos, pero sin caer en el chantaje, ni permitir que ella me chantajee.

Todo un reto.

miércoles, 17 de febrero de 2010

De elefantes y mentes cerradas


DSC02702, originally uploaded by Calce.

Hoy, mientras manejaba rumbo al trabajo, me encontré con el desfile de un circo que acaba de llegar a Culiacán. Trae montones de animales, de diversos tipos: panteras, tigres, jaguares, osos, monos, elefantes, camellos, entre los que recuerdo. Cuando llegué a la oficina, les comenté a mis compañeros como sentí miedo de ver a tremendo elefantote a tres metros de mi auto, solo amarrado con una pequeña cadenita, que, a la menor provocación podía arrancar y lanzarse contra lo que se le pusiera enfrente. Paul me dijo: nunca se soltaría de esa cadenita, y luego me leyó esto para explicarme. (El texto habla de como los elefantes de circo son amarrados con una pequeña cadena a una pequeña estaca enterrada en el suelo. El elefante aprende, a partir de su frustración, que jamás podrá soltarse de la cadena y jamás vuelve a intentarlo -ojo, esto es un resumen, es mejor leerlo completo).

Entonces me puse a pensar en cuantas veces nuestros padres (y ahora nosotros como padres) hemos colocado estacas y cadenas a nuestros hijos, sin pensar en las consecuencias que pueden traerles en su futuro. No voy a hablar de mis traumas de la infancia, porque no es el caso, pero si, por ejemplo, me vienen de inmediato a la mente las múltiples ocasiones que he evitado que Stefi haga algo que yo considero peligroso -subir las escaleras, por ejemplo-, diciéndole NO PUEDES. Por supuesto que, trato de evitar la frase, porque estoy consciente de que si le digo NO PUEDES, en efecto, no va a poder, pero el instinto sobreprotector a veces me gana. La anécdota con el elefante, estoy segura, me va a ayudar a evitarlo más seguido.

La foto es porque, para mi, fue un logro animarme a comprarle unos bloques, ya que mi mentecita piensa que esas son "cosas de niños, no de niñas" (eso si, fueron colores pastel, "de niña").

martes, 16 de febrero de 2010

Individualidad


Individualidad, originally uploaded by Calce.

Individualidad: Cualidad por la que una persona o cosa se distingue de las demás.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe

Hace días fuimos a comprar unos zapatos para la escuela, los cuales no combinaban, para nada, con la ropa que Stefi traía puesta, sin embargo, quiso dejárselos puestos. Un señor que observaba la escena comentó: déjenla, está construyendo su individualidad.

Esto me hizo reflexionar sobre las críticas que he recibido por permitirle ciertas cosas a la niña, básicamente darle la oportunidad de decidir sobre algunos aspectos, como la ropa que usará o las cosas que haremos. Algunos adultos ("más adultos" que yo) opinan que los niños no deben decidir. Yo creo que si no se les da la opción de decidir cuando son niños, ¿cómo serán capaces de tomar decisiones cuando crezcan?

Stefi puede decidir que ver en la compu, de entre un conjunto de programas que yo previamente selecciono; los sábados decide como ir vestida a casa de su abuelita; una vez por la semana puede decidir si duerme en la cuna, en el piso o en la cama de mamá; pero también hay cosas sobre las cuales no puede decidir: usar el uniforme para ir a la escuela, cenar todos los días o lavarse los dientes antes de dormir.