miércoles, 17 de febrero de 2010

De elefantes y mentes cerradas


DSC02702, originally uploaded by Calce.

Hoy, mientras manejaba rumbo al trabajo, me encontré con el desfile de un circo que acaba de llegar a Culiacán. Trae montones de animales, de diversos tipos: panteras, tigres, jaguares, osos, monos, elefantes, camellos, entre los que recuerdo. Cuando llegué a la oficina, les comenté a mis compañeros como sentí miedo de ver a tremendo elefantote a tres metros de mi auto, solo amarrado con una pequeña cadenita, que, a la menor provocación podía arrancar y lanzarse contra lo que se le pusiera enfrente. Paul me dijo: nunca se soltaría de esa cadenita, y luego me leyó esto para explicarme. (El texto habla de como los elefantes de circo son amarrados con una pequeña cadena a una pequeña estaca enterrada en el suelo. El elefante aprende, a partir de su frustración, que jamás podrá soltarse de la cadena y jamás vuelve a intentarlo -ojo, esto es un resumen, es mejor leerlo completo).

Entonces me puse a pensar en cuantas veces nuestros padres (y ahora nosotros como padres) hemos colocado estacas y cadenas a nuestros hijos, sin pensar en las consecuencias que pueden traerles en su futuro. No voy a hablar de mis traumas de la infancia, porque no es el caso, pero si, por ejemplo, me vienen de inmediato a la mente las múltiples ocasiones que he evitado que Stefi haga algo que yo considero peligroso -subir las escaleras, por ejemplo-, diciéndole NO PUEDES. Por supuesto que, trato de evitar la frase, porque estoy consciente de que si le digo NO PUEDES, en efecto, no va a poder, pero el instinto sobreprotector a veces me gana. La anécdota con el elefante, estoy segura, me va a ayudar a evitarlo más seguido.

La foto es porque, para mi, fue un logro animarme a comprarle unos bloques, ya que mi mentecita piensa que esas son "cosas de niños, no de niñas" (eso si, fueron colores pastel, "de niña").

2 comentarios:

::júbilo::haku:: dijo...

auunque parte despues del crecimiento de cada quien es juusto.. quitar esa cadenita de nuestro subconscient.e...

Rocío dijo...

Bueno, pero yo estoy pensando en que aunque, concientemente trato de no dejarle cadenitas, seguramente hay muchas otras de las que ni cuenta me he dado.