El viernes pasado que la recogí, me encontré con la novedad de que la habían mordido. Todavía tenía los dientillos marcados en su mano, incluso cuando me la enseñaron, yo creo que se acordó del momento y suspiró.
La maestra sólo me dijo que un niño se acercó y la mordío, así que tengo como principales sospechosos a los niños que ya gatean, porque las maestras son muy cuidadosas de ponerlos suficientemente separados para evitar que se golpeen, se desgreñen, se peleen por los juguetes, etc.
Después de eso estuve pensando en el por qué no me dijeron quien fue, pero me imagino que es mejor así, no vaya yo a ir a reclamarle a una mamá por algo que su hijo hizo sin ninguna mala intención: de seguro se le antojó la mano pachoncita de Stefanía.

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